lunes, 9 de mayo de 2011

CARTA A MI MADRE!!

Antes de empezar a escribir quiero que sepan que esta carta se la dedico a la persona mas especial de mi vida, al ángel dulce, tierno y maravilloso que Dios me a prestado; son mis sentimientos expresados por estas líneas solo para una hermosa mujer que un obsequio genial me ha regalado como lo es la vida. Estas palabras son para ti: Madre mía.
Mami:
Quiero que sepas que eres ese rayito de luz que alumbra mi vida, y a quien quiero mucho…
Tu amistad, tus abrazos, tu sonrisa, tu cariño, tu paciencia, tus consejos, tu amor y todo lo bello que esta vida tiene tu me lo das; yo se que todas las madres son iguales, pues todas son buenas en esta vida.
Tu amor, mami, siempre es el mismo pues si soy buena tu eres buena; si soy mala aun tu sigues siendo buena; tu, desde que estaba en tu vientre y aun no me conocías, me cuidas, ya nacida me has estado regando con el amor de madre.
Ahora, ya en mi adolescencia, me aconsejas y a veces me corriges; tu amor no tiene medida, siempre me lo das todo solo para ser feliz, eres la madre que se desvela por sus hijos, que se mantiene despierta a nuestras necesidades, tu amor es de siempre y para siempre; lo bueno es que no tiene horario, pues me lo brindas a todas horas, como sea y donde sea.
Es más profundo que un océano, más real que la vida, el amor de madre es el más sincero de los amores… más preciso que cualquier cantidad, más enorme que el universo; tu amor es infinito. Que hasta estoy segura de que si llegas a ser anciana todo este amor jamás terminará.
Ofreces tus rezos a Dios para que no nos falte nada, si se tratara de dar la vida por uno de nosotros, tus hijos, se que la darías, al igual que cualquier buena madre porque el amor que ustedes tienen por nosotros no teme a nada por un hijo.
Desde que me viste nacer has sido el ángel de mi guarda, el que recorriendo su vida me cuida.
Tu amor es inmenso porque es un don que Dios regala a toda mujer a la medida de sus corazones. Acepto tus regaños, pues aunque muchos no lo crean solo son por cariño, que después de darlos se vuelven consejos.
Tus brazos siempre se abren cuando quiero un abrazo. Tu corazón comprende cuando necesito una amiga. Tus ojos tiernos se endurecen cuando me hace falta una lección. Tu fuerza y tu amor me guían, y hasta ahora me dan alas para volar.
Madrecita, eres la única persona del mundo que siempre está, de forma incondicional.
Si te rechazo, me perdonas. Si me equivoco, me acoges. Si los demás no pueden conmigo, me abres una puerta. Si estoy feliz, celebras conmigo.
Si estoy triste, no sonríes hasta que me hagas reír.
Eres mi amiga incondicional. Eres quien necesito, eres mi vida, mi luz, mi cielo, mi aire, mi razón de vivir, eres la persona a quien quiero más que a mi vida, esta vida cual tengo gracias al amor que nació entre tu y ese ser especial a quien ahora llamo papá.
Eres la persona capaz de dar todo sin recibir nada. De querer con todo tu corazón sin esperar nada a cambio.
Una madre sigue teniendo confianza en sus hijos cuando todos los demás lo han perdido. Gracias por todo lo bueno que haces por mi.
Me he dado cuenta de que tus pasos son cansados pero llenos de sabiduría, tus manos alegres tocadoras del alma y se que todo lo tuyo es bello.
Tu sed no es de agua si no de amor.
Tu hambre es contenida con una sonrisa, tu, solo tu eres capaz de elevar mi seguridad al cielo.
Como explicarte madre todo lo que tú eres, y todo lo que siento por ti; como explicarte si me quedan cortas las palabras para decirte cuanto te quiero y como explicarte, si para mí solamente eres mi madre.
Quiero que sepas por qué hasta hoy, desde que nací yo soy feliz: Porque me acogiste en tu vientre y ahora cuidas de mí.
Porque soy parte de ti y tú eres parte de mí. Porque tu amor por mí fue más grande que el sufrimiento. Porque tu ternura pudo más que la amargura. Porque tú supiste siempre amar con sentimiento.
Quiero también que sepas que si un día alguien me preguntase si alguna vez fui feliz y añade a su pregunta: ¿Cómo? Diría que con cada beso, con cada sonrisa hasta con cada regaño que tu hasta este preciso instante me has brindado.
Soy feliz, aun cuando sé que la vida nunca es eterna y que para mi no estarás la vida entera.
Aun cuando la ausencia traiga melancolía al corazón. Tú siempre llenarás el vacío que pueda tener en mi alma por alguna razón.
Madre para ti un gracias y todo nuestro amor.
No me despido sin antes decirte: ¡Gracias por ser mi madre!

P.D. Dios es tan bueno y tan grande que a la mejor creación la ha llamado madre y consiente lo digo: Dios me dio una madre para darme vida pero no para toda la vida. Mamá, ¡Te amo, siempre va a ser así!
Tu hija chiquita: valeria :)

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